
No hablamos de banderillas, de pintxos, ni tapas, sino los banderillazos que me tienen que meter en la tripa después de la operación. Nada más y nada menos que diez jeringuillas, una por día...y con el miedo y fobia que les tengo yo! Y quien me iba a decir que iba ser capaz de ponérmelas todas (bueno me faltan tres pero esto ya es pan comido).jajja
Cada vez que voy al ambulatorio a ponérmelas, porque claro esta, que yo en casa no puedo, y mira que lo he intentado, pero imposible. Cada visita hay una enfermera diferente, y ahí es cuando te das cuenta que entre ellas hay diferentes tipos:
Cada vez que voy al ambulatorio a ponérmelas, porque claro esta, que yo en casa no puedo, y mira que lo he intentado, pero imposible. Cada visita hay una enfermera diferente, y ahí es cuando te das cuenta que entre ellas hay diferentes tipos:
Esta la enfermera nutricionista: antes de ponerte la jeringuilla te pregunta que has comido hoy, que se lo cree ella que te va a engañar!!
También la enfermera torturadora: con toda su buena intención ayuda a superar tus miedos, y antes de ponértela, te enseña la aguja, lo pequeña que es (lo cual tu la ves enorme y cuanto más tiempo te la enseña más grande se hace) te hace tocar para que veas lo poquita cosa que es... pero eso si, lo único que consigue es que para cuando te la vaya a poner, ya te has caído redonda al suelo de la impresión!
Esta la enfermera digámoslos poco simpática que con el miedo que te da, lo único que te atreves hacer es coger todo el aire que puedas, cerrar los ojos, y pretar los dientes para por sea caso. Como para decir nada!
Y la última que he conocido es la enfermera traicionera , que cuando le dices que espere un momento con un gran giro de muñeca te la clava sin enterarte...
Esto es una cosa, y otra es todo lo que te puede llegar a pasar en una sala de espera, pero eso ya es otra cosa mantecosa. Lo importante es que ya llevo 7!!! Y sin desmallarme, esto es la leche ya! eso si, tengo la tripa que parezco una vaca con tanto moratón... pero que le vamos hacer!!


Seguimos la noche, acabando un poquito tarde, pero manteniendo la hora de salida prevista. Al final, 1 hora de retraso sobre la hora prevista, porque para variar el día pintaba muy malo y había indecisión, así que empezamos bien el día...jaja. Después del viaje a Somport, con la furgomiren (no nos perdimos casi...), aparcamos, nos pusimos las mil y una capas de ropa, y nos fuimos hacia las pistas... El primer contacto con la nieve muy bueno, jaja, nos dimos cuenta que nos iba a costar un poco bastante, y más teniendo a Dolors al lado: no puedo, me voy a matar, esto no puede ser, no se skiar, me voy a caer, me voy a ir barranco abajo, me da miedo... ARRIBA EL ÁNIMO Y EL PENSAMIENTO POSITIVO!!jaja. Oyes, pues al final hicimos de todo, aprendimos a bajar, a frenar (sin tener que tirarte al suelo), a eskiar más o menos, a subir,... eso si nos costo partes de nuestro cuerpo, por incidentes varios... Pero muy divertido y muy bien para ser el primer día!

